La crisis se ceba con los inmigrantes

La tasa de desempleo ha crecido un 74% en sólo tres años

Únicamente los ciudadanos de origen chino escapan a esta negativa evolución, con un índice de paro del 5,3%

 

Un joven inmigrante participa en una clase de metal y forja en la escuela-taller de oficios de Vitoria.

Un joven inmigrante participa en una clase de metal y forja en la escuela-taller de oficios de Vitoria. (Alex Larretxi)

NOTICIAS DE ALAVA. 10 de abril 2012

Vitoria. El impacto de la crisis en la estructura laboral de la CAV ha abierto una brecha de desempleo que no afecta a todos por igual. Uno de los colectivos más perjudicados por esta situación es el de las personas inmigrantes, cuya tasa de paro ha pasado del 17,8% en 2007 al 31% en 2010, de acuerdo con los últimos datos que maneja el Observatorio vasco de la Inmigración, Ikuspegi. Este tremendo incremento del 74% en tan sólo tres años y a falta de conocerse la evolución correspondiente a 2011, ofrece una idea del panorama desolador que padecen los extranjeros afincados en la CAV. Un grupo de personas que, además, ha aumentado casi en un 4% su cifra de universitarios durante ese mismo periodo de tiempo.

La última panorámica difundida por Ikuspegi ilustra un grave deterioro de la situación laboral para este colectivo, “sobre todo como consecuencia de un importante aumento tanto de la población en desempleo en detrimento de la población ocupada”. Y es que los extranjeros que cuentan con una ocupación han descendido del 69,3% en 2007 al 52,1% en 2010. “Estos datos, lógicamente, están ligados al impacto de la crisis y a las consecuencias de ésta sobre el mercado laboral”, expone el informe. La tercera variable, la relativa al porcentaje de inmigrantes inactivos -jubilados, amas de casa…- sirve para cerrar un escenario marcadamente negativo, ya que en estos tres años ha pasado del 12,4% al 24,5%.

Pero, como siempre ocurre, también se dan diferencias internas en el seno de la inmigración en función de los países de origen. Todas las procedencias se sitúan en unas tasas de paro muy superiores a las que padece la población autóctona salvo China, que tan sólo presenta un índice del 5,3%. Un porcentaje muy por debajo de cualquier otro conocido y que “debido a sus características y pautas de integración laboral, supone una excepción frente a la regla de la situación laboral del conjunto de la población inmigrante”.

Al margen de los datos vinculados al gigante asiático, los inmigrantes que muestran mejores indicadores de empleo son los argentinos, chilenos y uruguayos, con un 18,9% de desempleo. El resto de las procedencias gira en torno a un 31% de paro salvo en el caso de los africanos, cuyo índice se dispara hasta situarse en cifras superiores al 50%. Así, el Magreb presenta una tasa del 51,3% de desempleo, Senegal el 51,6% y el resto de África un 59,5%. “Dicho de forma más concisa, más de la mitad de la población de origen africano residente en la CAV se encuentra en situación de desempleo”, resume el análisis.

Sin contrato La situación administrativa de muchos de los inmigrantes que residen en la CAV condiciona en gran medida sus opciones laborales. “Por definición, la persona en situación administrativa irregular no puede poseer un contrato de trabajo, por lo que es lógico que la inmensa mayoría esté trabajando sin contrato, un 95,6% del total exactamente”, aclara el Observatorio en este sentido.

La tramitación del permiso de residencia es considerada “clave” por Ikuspegi para reducir el porcentaje de empleos sin contrato y para mantenerlo estable en otras situaciones administrativas por debajo del 10%. “En el caso del empleo sin contrato parece que el continuum de estabilidad no se cumple estrictamente y que el elemento clave no es tener un tipo u otro de autorización de residencia sino tenerla”, establece.

En cambio, cuando se trata de buscar un empleo de duración indefinida sí que se aprecian diferencias en función de la situación administrativa, que se relaciona estrechamente con los años de estancia. “Aquellas personas que tienen una autorización de residencia permanente o la nacionalidad española -explica la panorámica- muestran una contratación indefinida que supera el 50% en ambos casos, un 55,2% y un 59,9%, respectivamente”.

Dentro del informe, resulta destacable que mientras la tasa de ocupación de la población inmigrante desciende, su formación académica aumenta. En la actualidad, un 8,2% de este colectivo carece de preparación, un 28,7% acredita estudios primarios, un 35,4% secundarios, un 9,6% profesionales y un 18,2% posee estudios universitarios. Con respecto al año 2007, se observa un aumento de las personas con estudios universitarios, que pasan de un 14,9% a un 18,2%.

Artículo original

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